13/3/10

la marea roja


Yo no viví mucho de la unión que durante la mayor parte del siglo XX alimentaba la imaginación de lxs rojxs y cuya realidad, al conocerla, cambió la orientación política de muchxs. Nací en 1988 y la URSS ya estaba en coma. Pese a esto, hay algo que llevo en sangre, es la memoria histórica de la familia y de la nación, una memoria que duerme debajo de la conciencia y sale sólo cuando esté provocada.
Por eso a mí me todavía sacude la pregunta “¿cuándo se vivía mejor – con la URSS o ahora?
Por eso me produce escalofríos jóvenes que llevan la hoz y el martillo como un accesorio. Y lxs que con una pasión tremenda citan al manifiesto comunista más que a otras obras de Marx.
Por eso me siento muy raro en demostraciones y concentraciones. Y todavía más cuando en una concentración contra la reforma laboral los de las CCOO van salmodiando “Clase obrera, clase obrera, clase obrera...

Aunque lo de la CNT, “Reforma laboral para la familia real”, me pareció gracioso.