11/2/10

suicidios virtuales

Hice mi primera cuenta de correo electrónico circa 2000. Y, como entonces no existían ni redes sociales ni internet en cada casa (ni hablar de los teléfonos, ojo) deseaba recibir algo en manera desesperada. Y que google encuentre mi nombre. Todavía en 2006 sentí cierta ansiedad al ver que un amigo tenía emails no leídos acumulándose.

He succumbido en una manera impresionante (porque, una vez empezadas, no dejo las cosas), y últimamente me tienen tan agobiada las exigencias de internet que quiero pegarme un tiro virtual.
Porque voy recibiendo broncas escritas de gente cuyos mails no había leído por haberlos marcado con etiqueta ¡continúa! y dejado allí entre las varias docenas de emails no leídos.
Porque tengo 22 años, 4 direcciones de correo electrónico, 4 blogs, cuentas en 2 redes sociales, una cuenta de twitter, cuentas en last.fm, photobucket, youtube, imdb.com y probablemente en unas 274 lugares más que en algún momento han escupido la cajita de sign in / make an account.

Lo más curioso es la pena que da eliminar todo aquello. Porque es vida, los smileys, los retweets, lxs suscriptorxs de tus rss feeds, los comentarios son hechos de verdad por ridícula que resulte esta noción.

Ahora google encuentra mi nombre. Y encuentra cosas que a mi me gustaría no mencionar nunca y olvidar por completo.
Al fin, google no reconoce tu derecho a borrar, google es la casera de internet y su caché es un e-limbo.

Bien, mientras escribía este post, me he liberado de 1 blog y de puto twitter. Ya era la hora.