26/12/09

migración


Mi corazón se parte. No quiero vivir aquí y no lo quiero dejar. Es demasiado obvio que todo mi pasado, los lazos más antiguos están aquí y también claro que mi futuro no debería ser, no está aquí.

Me asusta idea que casa seguirá siendo mi cuarto en Rīga que es un templo para mi vida con mis libros, mis pinturas, con color de paredes que elegí yo hace 8 años, pero los lugares donde pasaré la mayoría de mi tiempo en años que vienen van a ser estas habitaciones alquiladas tristes en pisos compartidos con baldosas frías y vecinxs aleatorixs.

Me asusta saber que cuando tenga algo muy importante para decir, cuando pase lo mejor o lo peor, cuando tenga que llorar, llamaré a alguien quien está a 3534 km de mí.

Me asusta la posibilidad que mis hijxs no podrán ni leer poesía letona ni comunicar propiamente con su abuela.

Estoy cansada de pensar en un idioma que no es el mío pero, joder, niña, no se llora por elecciones propias.